En la Iglesia parroquial de San Vicente en la parte superior del retablo mayor se encuentra una imagen de la Inmaculada de pequeño tamaño que pasa casi desapercibida pero que es una bellísima escultura, obra anónima de finales del siglo XVII.
En la Iglesia parroquial de San Vicente en la parte superior del retablo mayor se encuentra una imagen de la Inmaculada de pequeño tamaño que pasa casi desapercibida pero que es una bellísima escultura, obra anónima de finales del siglo XVII.